Cómo hacer ayuno intermitente 16/8 correctamente: Más allá de saltarse el desayuno
En los últimos años, pocas estrategias nutricionales han generado tanto ruido mediático —y tanta confusión— como el ayuno intermitente. Es probable que hayas escuchado hablar de ello en una conversación de café en el Paseo de Pereda o que algún compañero de trabajo en el centro de Santander te haya comentado que «ya no desayuna» para mejorar su rendimiento. Sin embargo, como nutricionista, veo a diario en mi consulta que existe una gran diferencia entre dejar de comer por inercia y aplicar un protocolo de ayuno intermitente con criterio, salud y seguridad.
El ayuno intermitente, y concretamente el protocolo 16/8, no es una dieta en sí misma, sino una herramienta de crononutrición. No se trata de qué comes, sino de cuándo lo comes. Pero aquí reside el primer peligro: si nos centramos solo en el reloj y descuidamos la calidad de los alimentos que compramos en el Mercado de la Esperanza o en nuestra tienda de confianza, los beneficios metabólicos se diluyen.
El objetivo de este artículo es despojar al ayuno de mitos, explicarte la ciencia que hay detrás de cómo hacer ayuno intermitente 16/8 correctamente y, sobre todo, ayudarte a decidir si esta estrategia se adapta a tu estilo de vida en Cantabria, ya seas un surfista que necesita energía por la mañana o un oficinista con horarios sedentarios.
¿Qué es exactamente el protocolo 16/8 y qué ocurre en tu cuerpo?
El protocolo 16/8 consiste en dividir el día en dos ventanas: una ventana de ayuno de 16 horas y una ventana de alimentación de 8 horas. Durante esas 16 horas, no ingerimos calorías, permitiendo que nuestro sistema digestivo descanse y que se activen ciertos procesos metabólicos que, en una alimentación con ingestas constantes, suelen estar «dormidos».
Cuando pasamos más de 12 horas sin comer, nuestros niveles de insulina bajan drásticamente. La insulina es la hormona encargada de almacenar energía. Al reducir su presencia, el cuerpo empieza a buscar energía en sus reservas almacenadas (glucógeno y posteriormente grasa). Pero el beneficio va más allá de la composición corporal:
- Reparación celular (Autofagia): Es un proceso de limpieza donde las células reciclan componentes dañados.
- Salud cardiovascular: Mejora de la presión arterial y el perfil lipídico.
- Claridad mental: Muchos pacientes reportan una mayor concentración durante las horas de ayuno, una vez superada la adaptación inicial.
Sin embargo, para obtener estos beneficios, la clave está en la personalización. No es lo mismo un plan para alguien que busca perder peso de forma saludable sin pasar hambre que para un deportista de alto rendimiento.
Adaptando el horario a la vida en Santander
Uno de los mayores retos para mis pacientes en Santander es la vida social y los horarios laborales. En España cenamos tarde, lo que complica el ayuno matutino si queremos cumplir las 16 horas. Veamos dos escenarios comunes:
Escenario A: El madrugador de El Sardinero
Si eres de los que se levanta temprano para correr o caminar por la playa y desayunar es sagrado para ti, quizás tu ventana ideal sea de 08:00 a 16:00. Esto implica hacer una cena muy temprana (o una merienda-cena contundente). Socialmente es difícil, pero fisiológicamente muy efectivo porque se alinea con nuestros ritmos circadianos.
Escenario B: El trabajador del centro con vida social
Para la mayoría, es más fácil saltarse el desayuno. Si terminas de cenar a las 21:30 (algo habitual aquí), tu primera ingesta debería ser sobre las 13:30. Esto te permite disfrutar de la cena en familia, pero requiere que durante la mañana te mantengas hidratado y activo.
Aquí es donde entra la importancia de saber cómo comer sano de menú en el trabajo si tu primera comida es fuera de casa. Romper el ayuno con un menú del día cargado de harinas refinadas y postres azucarados echará por tierra el esfuerzo metabólico de la mañana.
Qué se puede tomar durante el ayuno: Infusiones permitidas y errores líquidos
Una de las dudas más frecuentes en consulta es: «¿Qué rompe el ayuno?». La regla general es simple: cualquier cosa que eleve la insulina o aporte calorías rompe el estado de ayuno. Sin embargo, la hidratación es fundamental, especialmente en nuestro clima húmedo.
Las infusiones permitidas en el ayuno
El agua es la base, pero podemos añadir variedad. Las infusiones permitidas en el ayuno son aquellas que no contienen azúcar, leche ni edulcorantes capaces de generar una respuesta insulínica.
- Café solo: El café de especialidad es un gran aliado. La cafeína puede potenciar la movilización de grasas. Ojo: nada de azúcar, ni siquiera azúcar moreno o miel.
- Té verde o Matcha: Rico en antioxidantes (catequinas) que complementan la autofagia.
- Infusiones de hierbas: Menta, manzanilla, jengibre o rooibos. Son perfectas para calmar el estómago si sientes un «vacío» a media mañana.
- Agua con gas o con rodaja de limón: El limón en rodaja (sin exprimir la fruta entera) apenas aporta calorías y da sabor.
El error del «chorrito» de leche: Muchos santanderinos no perdonan su cortado a media mañana. Lamentablemente, la lactosa (azúcar de la leche) y las proteínas de la leche, incluso en cantidades pequeñas, pueden interrumpir los procesos celulares profundos del ayuno, aunque no frenen del todo la pérdida de grasa. Si buscas beneficios terapéuticos, el café debe ser solo.
El momento crítico: Qué comer al romper el ayuno
Imagina que llevas 16 horas sin comer. Tu cuerpo está sensible a la insulina, como una esponja seca lista para absorber agua. Si en ese momento introduces una bomba de carbohidratos refinados (un bollo, un zumo de naranja industrial o pan blanco), generarás un pico de glucosa brutal, seguido de una hipoglucemia reactiva que te dejará cansado y con hambre a las dos horas. Esto es lo que conocemos como la «montaña rusa» de la glucosa, y es vital evitarla para evitar el antojo de dulce por la tarde.
Entonces, ¿que comer al romper el ayuno? La estrategia ganadora es priorizar: Proteína + Grasas Saludables + Fibra.
Ejemplos de «Desayuno» (Break-Fast) ideal en Santander
- Revuelto de huevos con bonito y pimientos: Aprovechando las conservas de calidad de nuestra tierra. Proteína de alto valor biológico y grasas sanas.
- Yogur griego o kéfir con nueces y arándanos: Probióticos para tu salud digestiva y grasas saciantes.
- Tostada (pan integral de verdad) con aguacate y jamón ibérico: Si vas a comer pan, asegúrate de saber cómo leer etiquetas nutricionales para evitar harinas refinadas ocultas.
Empezar con fibra (como una pequeña ensalada o verdura) antes del plato principal también ayuda a aplanar la curva de glucosa. Esto es especialmente útil si has decidido romper el ayuno a la hora de la comida principal.
Ayuno intermitente y mujer: Beneficios y precauciones hormonales
La fisiología masculina y femenina no responde igual ante la restricción energética. Es crucial hablar del binomio ayuno intermitente y mujer beneficios, pero también de sus riesgos. Las mujeres somos más sensibles a las señales de «escasez» debido a nuestra función reproductiva.
Un ayuno excesivo o mal planificado en mujeres puede elevar el cortisol (hormona del estrés), lo que paradójicamente puede favorecer la acumulación de grasa abdominal y alterar el ciclo menstrual. Sin embargo, bien hecho, tiene grandes virtudes:
- Mejora del perfil hormonal: En mujeres con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), el ayuno puede ayudar a reducir la resistencia a la insulina.
- Menopausia: Durante esta etapa, el metabolismo cambia. Combinar una alimentación antiinflamatoria con ventanas de ayuno 12/12 o 14/10 puede ser una estrategia excelente. Te invito a leer más sobre nutrición para no engordar y perder grasa en la menopausia para profundizar en este aspecto.
Mi consejo profesional: Si eres mujer, comienza de forma progresiva. No saltes directo al 16/8. Empieza con 12 horas (de 21:00 a 09:00) y observa cómo te sientes, tu energía y tu ciclo. La flexibilidad es clave; quizás en la semana premenstrual tu cuerpo te pida desayunar, y eso está bien.
Errores comunes en el ayuno intermitente que frenan tu progreso
A menudo recibo pacientes que me dicen: «Hago ayuno, pero no pierdo peso». Al analizar su registro, suelen aparecer estos errores comunes ayuno intermitente:
1. El efecto compensación (Atracones)
Pensar que «como he ayunado, ahora puedo comerme lo que quiera». El ayuno no compensa una mala dieta. Si en tu ventana de 8 horas consumes ultraprocesados o un exceso calórico, no habrá pérdida de grasa. Es fundamental mantener una estructura de alimentación saludable y real.
2. Beber poca agua
Gran parte del agua que ingerimos viene de los alimentos. Al quitar una comida, quitamos hidratación. En Santander, con la humedad, a veces no sentimos tanta sed, pero la deshidratación se confunde a menudo con hambre. Bebe antes de tener sed.
3. Cenar demasiado tarde y pesado
Irse a dormir con el estómago lleno interfiere con la calidad del sueño y la liberación de hormona del crecimiento. Si haces 16/8 saltando el desayuno, intenta que tu cena no sea a las 23:00. Recuerda que es vital evitar el sueño y pesadez después de comer para mantener un metabolismo activo.
4. Ignorar la densidad nutricional
Comer poco, no es comer bien. Si en tu ventana de alimentación no introduces suficientes vitaminas, minerales y proteínas, perderás masa muscular y salud. En nuestra región tenemos la suerte de contar con productos increíbles; aprovecha los alimentos de temporada de Cantabria para nutrirte de verdad.
Deporte y Ayuno: ¿Entrenar con el estómago vacío?
Ver a gente corriendo por el Parque de las Llamas o haciendo surf en Liencres a primera hora sin desayunar es habitual. ¿Es recomendable? Depende.
Para ejercicios de intensidad baja o moderada (carrera suave, yoga, surf tranquilo), entrenar en ayunas puede favorecer la flexibilidad metabólica (enseñar al cuerpo a usar grasa como combustible). Sin embargo, si vas a realizar un entrenamiento de alta intensidad (CrossFit, series de velocidad, pesas muy pesadas), el rendimiento puede caer si no estás adaptado.
Es vital escuchar a tu cuerpo. Si sientes mareos o debilidad, el ayuno no es para ese momento. La nutrición debe apoyar tu rendimiento, no limitarlo. Para optimizar esto, te recomiendo revisar las pautas de nutrición deportiva para rendir mejor en tus entrenamientos, donde explico cómo el timing de los nutrientes marca la diferencia.
¿Quién NO debería hacer ayuno intermitente?
Aunque soy un defensor de esta herramienta en los contextos adecuados, en Nutrición Marabini la seguridad es lo primero. El ayuno 16/8 no es apto para:
- Personas con antecedentes de Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). El ayuno puede ser un disparador de conductas obsesivas.
- Mujeres embarazadas o en lactancia (requieren un flujo constante de nutrientes).
- Personas con diabetes tipo 1 o dependientes de insulina (salvo estricta supervisión médica).
- Personas con bajo peso o desnutrición.
- Personas que sufren de estrés crónico o ansiedad severa (el ayuno es un estresor más).
Si sufres de problemas gástricos como gastritis o reflujo, dejar el estómago vacío mucho tiempo podría empeorar los síntomas en algunos casos, aunque en otros la «limpieza» digestiva ayuda. Es fundamental valorar cómo la nutrición puede ayudarte con problemas digestivos de manera individualizada.
Conclusión: Tu salud a largo plazo en Santander
El ayuno intermitente 16/8 es una herramienta poderosa, accesible y gratuita que puede mejorar tu salud metabólica y simplificar tu vida. Pero no es mágica ni obligatoria. Lo más importante es que tu alimentación base sea sólida, rica en vegetales, proteínas de calidad y grasas saludables.
No te fuerces a seguir un horario que te genera ansiedad o te aísla socialmente. Si un fin de semana quieres disfrutar de unos pinchos por Cañadío o Puertochico, hazlo. La salud también es flexibilidad mental y disfrute. Aprende a disfrutar los pinchos de Santander integrándolos en un estilo de vida equilibrado, no como una «trampa» en tu dieta.
Si estás pensando en probar el ayuno intermitente pero no sabes cómo estructurar tus menús para no tener carencias, o si lo has intentado y te has sentido sin energía, mi recomendación es que busques asesoramiento profesional. Contar con un plan nutricional personalizado te asegurará que estás nutriendo tu cuerpo correctamente mientras aprovechas los beneficios del ayuno, adaptado a tu realidad aquí en Cantabria.
Recuerda: la mejor dieta es aquella que puedes mantener a largo plazo sin perder la salud ni la sonrisa.

